En la vida diaria, cuando usted cruza la calle mira hacia la derecha e izquierda para asegurarse que no vienen vehículos. Hay algo dentro de nosotros que nos permite saber con exactitud que éste u otro automóvil está a la derecha o izquierda de nuestra posición, que viene tan rápido o tan despacio, lo cual resulta en nuestra decisión de esperar o cruzar la calle. Esta certeza en nuestra vida diaria no existe en el mundo microscópico de los electrones y protones, donde tenemos que recurrir a la confusión de las probabilidades.

La teoría mas exitosa de la Naturaleza, la teoria quántica, es la que describe el mundo en las escalas mas pequeñas. Imaginese partir una piedra de un centímetro de largo en 10,000 millones de pedazos - en este “reino” tan pequeño es esta teoría la que nos da una precisión increible con los resultados de experimentos. En el caso de un vehículo si a usted le dicen que éste se mueve a cierta velocidad entonces usted, luego de subirse las mangas y ponerse a calcular su trayectoria, me puede predecir con exactitud cuando este carro llegará a Tegucigalpa. En el dominio microscópico, sin embargo, lo único que puede decir es que tan probable es que pase un evento. En el caso de un electrón moviéndose para aquí y allá alrededor de un núcleo, esta teoría nos dice que es imposible saber que tan rápido se mueve o saber exactamente donde está localizado. Hay que aclarar algo: cuando finalmente realiza un experimento y mide cierta cantidad, como la velocidad de una partícula, usted a traves de el acto de medir va a encontrar a la partícula en una posición específica. Sin embargo, antes de medir su posición usted solamente me pudo haber dicho que tan posible es que dicha partícula aparezca en X o Y lugar.

Si aplicamos este razonamiento a nuestro mundo diario, esto quiere decir que cuando usted no está mirando hacia la Luna, la teoría quántica no le permite saber exactamente donde está localizada. La Luna podria estar al Norte, o tambien podria estar al Sur, Oeste, o al Este. Es esta interpretación tan problemática que llevó a Einstein, un opositor energético a la teoria quántica, a usar su frase famosa “Dios no juega a los dados con el Universo”.

Esta locura de teoría ha sido vital en el nacimiento de aplicaciones útiles para la humanidad, como los componentes de computadoras, las memorias de su cámara digital, o aparatos médicos. La razón por la que duermo tranquilo en las noches es porque veo a esta teoría como una herramienta que nos ayuda a sacar resultados prácticos de el mundo microscópico. En nuestro mundo macroscópico no necesitamos de ésta ya que allí las leyes de Newton y Maxwell son suficientes. Esta incompatibilidad entre nuestro mundo diario y el dominio de las escalas miniaturas es simplemente, en mi opinión, producto de nuestra ignorancia.

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